ilustración en la que se ve a Newtón sentado debajo de un manzano. Pero en vez de una manzana... le cae un violín

Artistas y científicos...

"Todo el mundo piensa, pero no todo el mundo piensa igualmente bien. El auténtico banquete requiere de un chef que sepa mezclar, combinar y sazonar adecuadamente un amplio surtido de ingredientes mentales. Y con ello no sólo queremos decir que los chefs cocinen de un modo diferente al del resto, sino que también lo hacen mejor. Por más que nos guste creer que esas personas nacieron sabiendo cocinar lo cierto es que, aun los más dotados, pasaron muchos años aprendiendo.
... Nuestro viaje por la gastronomía mental comienza en la cocina de la mente en donde las ideas se baten, sazonan, hierven, guisan y hornean. Al igual que el chef nos sorprende con una pizca de esto y un puñado de aquello, la cocina de la imaginación creativa está llena de sorpresas imprevistas. Las grandes ideas aparecen mezclando los ingredientes más singulares y no es de extrañar que en ocasiones, el plato final no se asemeje en nada a la receta. Hay ocasiones que ni siguiera el chef puede explicar cómo sabía que su plato resultaría tan sabroso, puesto que simplemente se limitó a seguir el impulso de una sensación visceral que le llevó a descubrir una grata y deliciosa sorpresa.

Barbara McClintock: 'La sensación de 'saber algo' sin saber explicarlo'...


Pero el significado de las sensaciones viscerales no siempre resulta evidente. Consideremos, por ejemplo, la siguiente experiencia de la joven Barbara McClintock, que posteriormente sería galardonada con el premio Nobel de biología. Cierto día de 1930 Barbara estaba investigando con un grupo de colegas los resultados de un experimento genético -que esperaban produjera la esterilidad de la mitad del polen- en los maizales que rodean la Cornell University. Pero los resultados esperados sólo se dieron con menos de una tercera parte de la cosecha, una diferencia tan significativa que llevó a McClintock a recluirse de inmediato, a pensar en la soledad de su laboratorio.
'Salté de la silla y volví corriendo al campo -escribe Barbara- gritando '¡Eureka! ¡Lo he descubierto! ¡Tengo la respuesta! ¡Ya sé cuál es el motivo de esa esterilidad del 30%!'. " Pero cuando sus colegas le pidieron una explicación, Barbara cobró conciencia de que no podía dársela. Muchas décadas después, McClintock escribió: 'Cuando uno comprende súbitamente el problema sucede algo y también tiene la respuesta... antes siquiera de poder expresarla en palabras. Es como si todo el proceso discurriera de un modo subconsciente. Se trata de algo que me ha ocurrido tantas veces que ya sé cuándo debo tomármelo en serio. En tales casos estoy completamente segura... pero no hablo de ello porque todavía no puedo decir nada al respecto, sino que simplemente estoy segura'.

Isabel Allende: 'Algo en mi interior... sabe ya hacia donde me dirijo'.


Esta sensación de saber algo sin poder explicarlo es muy frecuente. El filósofo y matemático francés Blaise Pascal es famoso por su dicho 'El corazón tiene razones que la razón desconoce'. El gran matemático decimonónico Carl Friedrich Gauss también sabía que la intuición solía llevarle a ideas que no podía demostrar y, en este sentido, decía: 'hace ya tiempo que sé cual es el resultado, pero todavía ignoro cómo he llegado hasta él'. Por su parte, Claude Bernard -uno de los fundadores de la fisiología moderna- dejó escrito que todos los avances decisivos del pensamiento científico se originaban en el mundo de la sensación. ... En cierta ocasión Pablo Picasso confesó a un amigo: Nunca sé de antemano lo que voy a pintar y también ignoro los colores que voy a utilizar... Cada vez que comienzo a pintar un cuadro tengo la sensación de dar un salto en el vacío y nunca sé si voy a caer de pie. Sólo más tarde me doy cuenta del resultado de mi trabajo'. El compositor Igor Stranvinski también descubrió que la actividad imaginativa se inicia con una curiosa desazón, una especie de 'aprehensión intuitiva de una entidad desconocida ya poseída pero todavía ininteligible'. Por último, la novelista chilena Isabel Allende también ha señalado que su obra parece seguir un impulso semejante: 'Algo en mi interior -y lo digo después de haber escrito cinco libros- sabe ya hacia dónde me dirijo. Es algo que resulta muy difícil de explicar porque, aunque no lo sepa de forma consciente, conozco ya el final del libro'.
Sabiendo que algunas respuestas importantes aparecen de un modo súbito, McClintock dice: 'Todo ocurrió muy rápidamente. Vino la respuesta y eché a correr. Luego tuve que elaborarlo todo paso a paso -y debo decir que no resultó nada sencillo- hasta que acabé comprendiéndolo... y funcionó exactamente tal y como lo había previsto. Pero ¿cómo estaba tan segura de algo que ni siquiera podía explicarme? ¿De dónde procedía la seguridad que me llevó a correr hacia mis compañeros gritando 'Eureka! ¡Tengo la respuesta!'?...

William Limscomb: ' ¿Eso era ciencia? Los experimentos posteriores demostraron rotundamente que sí'...


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Para el Nobel de química y también excelente músico William Limscomb, ese tipo de pensamiento constituye toda una experiencia sintética y estética. En su investigación acerca de las propiedades químicas del boro, Lipscomb no solo se descubrió pensando de forma inductiva y deductiva, sino también intuitiva. 'El intelecto y la emoción se focalizaron un una especie de respuesta estética -escribió-. Luego asistí -como un mero espectador- a un diluvio de predicciones procedente de mi mente. Sólo más tarde pude empezar a formular una teoría sistemática sobre la estructura, las relaciones y las reacciones de esas extrañas moléculas... ¿Eso era ciencia? Los experimentos posteriores demostraron rotundamente que sí, pero debo decir que los procesos y respuestas que experimentaba se me antojaban más artísticos que científicos'. Así pues, las sensaciones viscerales, las emociones y las imágenes ocupan un lugar en la ciencia pero, como ocurre con el significado de un baile o de una composición musical, se trata de un significado más sentido que pensado.

Einstein: 'Los científicos no piensan en fórmulas'...


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Como dijera Einstein a Infel: 'los científicos no piensan en fórmulas' ni en términos matemáticos, pero 'la necesidad de expresar de un modo comprensible sus intuiciones les obliga -en palabras de McClintock- a situarlas después en el marco de referencia proporcionado por el llamado método científico'. Son muchos los científicos que coinciden en la existencia de este proceso en dos fases que comienza con una comprensión intuitiva que a posteriori va seguida de su expresión lógica. En opinión del ingeniero Ciril Stanley Smith, del Massachusetts Institute of Technoloy".



No es lo que no tengo. Es lo que no soy.

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