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Título: Psicología del color
Autor: Eva Heller
Editorial: Gustavo Gili
Capítulo 1
Azul
1. El color preferido
El azul es el color que cuenta con más adeptos. Es el favorito del 46% de los hombres y del 44% de las mujeres.
Y casi no hay nadie a quien no le guste: sólo el 1% de los hombres y el 2% de las mujeres nombraron el azul como el color que menos les gustaba.
Hombres y mujeres se visten con frecuencia de azul, pues queda bien para toda ocasión y en todas las estaciones. El azul es también el color preferido para los automóviles, tanto para las limusinas de lujo como para los pequeños utilitarios. En las viviendas, el azul resulta frío, pero tranquilizante, y se usa en dormitorios. Sólo hay un ámbito donde el azul no goza de aceptación: no comemos ni bebemos prácticamente nada de color azul.
El azul tiene su significado más importante en los símbolos, en los sentimientos que a él asociamos. El azul es el color de todas las buenas cualidades que se acreditan con el tiempo, de todos los buenos sentimientos que no están dominados por la simple pasión, sino que se basan en la comprensión recíproca.
No hay ningún sentimiento negativo en el que domine el azul. No es extraño que el azul tenga tanta aceptación.
2. El color de la simpatía y la armonía
El azul es el color más nombrado en relación con la simpatía, la armonía, la amistad y la confianza. Éstos son sentimientos que sólo se acreditan con el tiempo, que casi siempre nacen con el tiempo y que siempre se basan en la reciprocidad.
¿Por qué la mayoría de los humanos asocia el azul a estos sentimientos, que son setnimientos "sin color" en el sentido más fiel de la expresión? ¿Es que las personas sencillamente transfieren su color preferido a las mejores cualidades? No, puesto que también las personas que tienen el rojo o el negro o cualquier otro color como su color favorito sienten que, en este orden, el azul es el color básico, el color adecuado.
Y es que cuando asociamos sentimientos a colores, pensamos en contextos mucho más amplios. El cielo es azul, y por eso es el azul el color divino, el color de lo eterno. La experiencia continuada ha convertido al azul en el color de todo lo que deseamos que permanezca, de todo lo que debe durar eternamente.
Y no es casual que el verde sea el segundo color más nombrado para estos sentimientos. En contraste con el azul divino, el verde es terrenal: el color de la naturaleza. En el acorde azul-verde se unen cielo y tierra. En el verde, el azul divino se convierte en azul humano.
3. ¿Por qué el azul parece lejano e infinito?
La perspectiva produce la ilusión de espacio. También los colores pueden crear perspectivas. Si se observa una composición de azul-verde-rojo, el rojo aparece en el primer plano, y el azul muy atrás, en el fondo. Por norma, un color parece tanto más cercano cuanto más cálido es; un color parece tanto más lejano cuanto más frío es.
Asociamos colores a las distancias porque los colores cambian con la distancia. El rojo resplandece únicamente cuando está cerca, igual que sólo en la cercanía calienta el fuego. Cuanto más lejos está el rojo, más azulado se vuelve. En la lejanía todos los colores aparecen turbios y azulados debido a las capas de aire que los cubren. Incluso una gradación de azul intenso a azul pálido produce un efecto perspectivista: el azul claro queda ópticamente detrás. Cuandos más grados de azul veamos en el cielo entre el azul claro y el azul oscuro, más lejos parece que alcanza nuestra vista. Los pintores llaman a este efecto "perspectiva aérea". La Regla es que los colores intensos parecen estar más cerca que los pálidos. Los pintores paisajistas lo saben, pues en sus cuadros el azul del cielo es más profundo arriba que abajo.
De la palabra italiana para el azul ultramarino, l'azzurro, proviene el término Lasur, que es cómo se llama en alemán a las pinturas transparentes.
Vemos el agua y el aire de color azul, aunque no son realmente azules. Un recipiente de vidrio no tiene color cuando dentro de él hay aire, y lo mismo ocurre cuando se llena de agua. Pero cuanto más profundo en en lago, más azul se muestra el agua. Con la profundidad llega un momento en que todos los colores desaparecen en el azul. Y el rojo el primero.
Desde que existen fotograías de la esfera terrestre tomadas a gran distancia desde el espacio exterior, la Tierra recibe el nombre de "el plante azul".
Nuestra experiencia nos enseña que si se acumulan grandes masas de algo transparente, surge el color azul. Por eso es el azul el color de las dimensiones ilimitadas. El azul es grande.
4. ¿Por qué la fidelidad es azul?
El efecto psicológico del azul ha adquirido un simbolismo universal. Como color de la lejanía, el azul es también el color de la fidelidad. La fidelidad tiene que ver con la lejanía, pues la fidelidad sólo se pone a prueba cuando se da ocasión para la infidelidad.
La fidelidad no es una virtud que pueda demostrarse a simple vista, y las flores azules que simbolizan la fidelidad —el nomeolvides, la flor del cardo, la de la madreselva-— son también poco visotsas. Antes se decía que el nomeolvides recibió su nombre por un hombre que recogía esas florecillas a la orilla de un río para su amada, cayó al río y, antes de ahogarse, gritó: ¡no me olvides! Y que la flor de la achicoria, con sus estrechos pétalos de color azul claro, había sido una virgen que, en el camino donde se despedía su amor, esperó tanto tiempo su regreso que se convirtió en flor.
En la poesía de los trovadores aparece una mujer llamada Staete que es la encarnación de la fidelidad —staete significa "constancia—, Esta mujer iba vestida de azul. En el retrato más famoso de Madame Pompadour, pintado en 1758 por François Boucher, hay una pequeña flor azul en el pecho de la retratada, justamente donde el corazón —y es que el cuadro era algo más que una representación de su belleza y elegancia: era una declaración de amor a Luis XV, para el que se hizo retratar—.
En inglés, el azul aparece especialmente ligado a la fidelidad: true blue (fiel hasta la médula), es una unión de color y sentimiento sólida e inteligible. En Inglaterra es todavía más frecuente considerar el azul como el color de la fidelidad y la confianza.
El rito nupcial inglés exige como ajuar de toda novia
"Something old, something new,
something borrowed, something blue".
"Algo antiguo, algo nuevo,
algo prestado, algo azul" —esto es, algo fiel.
Cuando el príncipe Carlos y lady Diana Spencer contrajeron matrimonio, se observó, por supuesto, esta costumbre: "something old" fue el encaje del traje de novia, herencia de la reina María. Prestada era la diadema; propiedad de los Spencer, igual que los pendientes de la novia, que pertenecían a su madre. "Something blue" era la cinta azul celeste de la sombrilla, confeccionada para combinar con el vestido. En la parte interior del cinturón había cosida una seguna cinta azul. Y el ramo contenía minúsculas flores azules de verónica —desde la boda de la reina Victoria, la flor de la verónica no puede faltar en ningún ramo de novia real, y para colmo de fidelidad a esta tradición, las flores se cortan de unas plantas que descienden de la que se eligió para el ramo de la reina Victoria—.
Naturalmente, la princesa Diana llevó en su boda su anillo de compromiso con el zafiro azul. En algunos países, la novia recibe un anillo con una piedra preciosa, lo más costosa posible, que traduce el valor del compromiso matrimonial. El zafiro es la piedra que simboliza la fidelidad. En el dedo el infiel, dice la creencia popular, el zafiro pierde su brillo.
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Título: Psicología del color
Autor: Eva Heller
Editorial: Gustavo Gili
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